
Le estoy dando vueltas a "la mentira"...
Posiblemente estos primeros pensamientos paridos sin dolor no sean los últimos y estemos presenciando el nacimiento de una nueva saga de entradas: "mentira I, mentira II"...
No sé muy bien lo que opino sobre el hecho de mentir, pero tengo clara una cosa, sea cual sea el destino de mis pensamientos: la persona que miente, independientemente del motivo, es una MENTIROSA. Esto, en mi opinión, no puede ser nunca una virtud. Aclarado este punto, voy a buscar una definición de mentira.
Wikipedia: "Declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcial, esperando que los oyentes le crean, ocultando siempre la realidad parcial o totalmente."
Por lo tanto, se trata de un hecho totalmente voluntario.
Pero ¿por qué mentimos? Dicen los psiquiatras que los enfermos psicóticos no mienten, dado que no les importa lo que los demás piensen o sientan. Viéndolo desde el otro lado: ¿Mentimos para no hacer daño a otra persona?
Esto me recuerda el clásico caso del marido (o mujer) que, trás una infidelidad, decide "por amor" a su pareja no contarle nada... ¿Es eso amor? ¿Es cobardía? ¿Es pereza?
Lo cierto es que una mentira es una manipulación de las palabras, de las actitudes, de los gestos. Una manipulación que busca conseguir objetivos personales: políticos, laborales, monetarios, sexuales... incluso educacionales.
Otro día sigo. Mis obligaciones me reclaman y... ¡NO ES MENTIRA!